Hotel Fliegerhorst 3*
Servicios principales
-
Wi-Fi
-
Parking gratuito
-
Comida/Bebida
-
Agradable para niños
-
No se permiten mascotas
Ubicación
A unos 500 metros del Hotel Fliegerhorst Dresde, los huéspedes pueden llegar rápidamente a Festspielhaus Hellerau. Se ofrece un aparcamiento privado en las instalaciones.
Entre los lugares de interés cercanos encontrarás la Catedral de Dresde, situada a unos 15 minutos en coche de este hotel cómodo de 3 estrellas, y la Iglesia de Nuestra Señora de Dresde, que se encuentra a 7 km. Puedes encontrar el Palacio de Dresde, un lugar ideal para explorar la zona, a 8 km del Fliegerhorst. Disfruta de tu estancia en esta ubicación conveniente, a unos 20 minutos en coche del Desfile de los Príncipes. El aeropuerto Dresde está a 10 minutos en coche, mientras que la estación de tren Neustadt se encuentra a 6 km del hotel.
Las habitaciones disponen de equipo de café y té, así como de una tv de pantalla plana con canales vía satélite para tu comodidad. El baño está equipado con un inodoro separado y ducha. Los baños, que ofrecen secadores de pelo y toallas de baño, también cuentan con un inodoro separado y una ducha.
Los huéspedes pueden disfrutar de la comida europea en el restaurante Restaurace Praha, situado a unos cuantos pasos del Hotel Fliegerhorst.
Reseña de un crítico de hotel
Recientemente me alojé en el Hotel Fliegerhorst, un encantador lugar en las afueras de Dresde, ideal para una escapada corta. Cada habitación cuenta con comodidades como refrigerador y WiFi gratuito, lo que la hace perfecta para aquellos que buscan un poco más de independencia, especialmente con la posibilidad de autoabastecerse gracias a la kitchenette. La conexión en tranvía a la ciudad es un gran plus; en solo 20 minutos te encuentras en el centro, listo para descubrir la rica oferta cultural de la ciudad. El desayuno fue de lo más destacado, sirviendo una variedad de tapas locales que me recordaron a la gastronomía andaluza, aunque a veces añoraba un buen jamón ibérico. Además, el restaurante ofrece exquisitas especialidades checas que vale la pena probar, sobre todo acompañadas de una cervecita Radeberger fresca. A pesar de la cercanía al aeropuerto, el ruido no es suficiente para arruinar la experiencia de descanso que ofrece este lugar. Sin duda, es un hotel con un gran potencial para mejorar, pero que ya brinda una buena relación calidad-precio y un ambiente acogedor. Si decides visitarlo, no olvides explorar Moritzburg y su castillo; es un excelente complemento a la experiencia.